miércoles, 14 de octubre de 2020

Plataforma Ciudadana para la reposición del servicio de autobús Zaorejas-Madrid

NOS HACEMOS ECO:


Esta tarde se ha celebrado la reunión de la Plataforma para la Reposición Servicio de Transporte Zaorejas-Madrid.

Hay un acuerdo unánime en que es un servicio esencial para nuestros pueblos y que hay que recuperarlo de inmediato. Se trata de algo que nunca deberíamos haber perdido.
Mañana iniciaremos una recogida de firmas por todos los pueblos que queremos llevar al Ministerio de Transporte en mano. También habrá una rueda de prensa en Guadalajara para hacer visible nuestra situación. No va a haber un día en que no se nos oiga o no hagamos un acto exigiendo la recuperación del servicio hasta que se reponga. NUESTROS PUEBLOS NO PUEDEN ESPERAR.

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sábado, 25 de abril de 2020

COMICS DEL MONTÓN DE VILLANUEVA DE ALCORCÓN


El comic digital que tienes delante de tus ojos recopila los dibujos y comics que el autor ha dibujado en la década de los 90 ambientado en este pueblo serrano de la comarca del Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara, con la inestimable ayuda del Satur en muchos de sus guiones para su personaje el Patas y del Pajalarga en algunos folletos de fiestas, muchos de ellos dibujados durante su estancia en el pueblo mientras trabajaba durante los veranos en la campaña contra incendios, en el retén de tierra y en el retén helitransportado, aunque ningún comic trata de los fuegos y se centra en las desventuras de sus pobladores, la España Vaciada tiene moradores.
Encontrarás historias sueltas inspiradas en acontecimientos, programas de las fiestas, tiras inéditas, ilustraciones, grabados, etc.
El veterinario Don Santos, el Potro Salvaje, Rafael y Doña Damiana, el Chincheta, el Patas, Romai, Mr. Cuervo, Perico de los Palotes, Atracones, la Ruperta Fantasma, el joven Valentín Ufano, la Menchu, etc. Son algunos de los personajes que van a contar algunas de sus andanzas, por fin recopiladas en un volumen brutal.

viernes, 5 de julio de 2013

JUEGOS EN VILLANUEVA EN LOS AÑOS 80 !!

Una historieta de Menchu, sobre la infancia de esta chica.

Personaje publicado en el Paté de Marrano y en el Cretino
En concreto este cómic de cinco páginas se publicó al completo en el interior del Especial Infancia del Cretino.

Ahora, la podéis leer a todo color y en todo el mundo.

Menchu hace un repaso a diferentes juegos infantiles que recuerda: jugar a hacer plaibac, o play back, jugar al Rol o a Padres y Madres, jugar al Rescate, jugar al Escondite o en este caso con un bote, jugar al Látigo, al Burro, a correr con el Pasacalles, al Rey de la Montaña, a hacer Picias, a la Batalla Naval, jugar al Pañuelo y a la Ropa que hay Poca.





lunes, 28 de junio de 2010

EL GRUPO TRASPIÉS VISITAN EL ALTO TAJO

GRUPO DE SENDERISMO: TRASPIÉS
Primer día en Molina de Aragón, dentro de nuestro periplo de cuatro días por el Alto Tajo.
Otra ciudad trasnochada con ademanes rancios y orgullosos, otra visita a torres reconstruidas y palacios agrietados con ropa tendida y risas de niños; aquí se suman las famosas tres culturas de las que hablan los libros de historia con realidades desheredadas, arcos y sillares con barbas y sandias y todo todito son órbitas del perro que huele el agua.
MOLINA DE ARAGÓN.

DE POVEDA AL PUENTE SAN PEDRO - ALTO TAJO
Señora mia, nos gusta jugar, jugamos a descubrir cachitos de río entre curvas de pedruscos rojos, jugamos a imitar vuelos torpes de pollos de buitres y a contar hojitas de acebos y a mojarnos los pieses entre bichos de patas imposibles... pies y patas como ecuación perfecta en entornos asalvajados y bien señalizados y luego el agua dueña de todo el universo tajo. Calor y color, calor calor y calor.

DE POVEDA A PERALEJOS.
Tercer día en el Alto Tajo, con la asociación Traspiés de Alcorcón.

SIMA DE VILLANUEVA DE ALCORÓN Y ZAOREJAS.
Con este vídeo cerramos la salida al Alto Tajo, han sido cuatro días con sus tres noches que borran gusanitos cotidianos, miserias y gestos estandarizados, preguntome que busco en los andares estenuantes y la respondida es siempre la misma....a ti te lo voy a decir. salud y anarkia.

viernes, 9 de abril de 2010

TRAS LA PISTA CINEGÉTICA

Impresionantes Huellas frescas de Rápidos corzos Y enormes CIERVOS en Las inmediaciones del Parque Recreativo de la Sima de Alcorcón.
Guadalajara. España.






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miércoles, 7 de abril de 2010

MURALES EN VILLANUEVA DE ALCORÓN

VILLAPINTA 2009, UNOS BONITAS PINTURAS EN EL FRONTÓN ANTIGUO, UNA INICIATIVA GENIAL !!!



Para estos murales del frontón antiguo parece que no ha pasado el tiempo, bueno para algunos sí. Pintó Benjamín, David Molina y Jipi.




Y por último, seguro que se van a conservar mejor los estupendísimos graffitis de Lesh en el Polideportivo.



lunes, 5 de abril de 2010

FIGURAS DE PLASTILINA

ESCULTURAS DE SATUR SIERRA

POR FIN, UNAS CUANTAS ESCULTURAS CON PLASTILINA DE UNO DE LOS ARTISTAS LOCALES DE VILLANUEVA DE ALCORÓN.

MÁS CONOCIDO COMO EL PATAS !!




EL CANICAS.


FIGURA DE HOMBRE.



FIGURA DE MUJER 1.



FIGURA DE MUJER 2

EL JARO.



EL PATAS EN SU ESTUDIO.

sábado, 16 de enero de 2010

ALGUNAS FOTOS

Insisto: podéis enviarme alguna foto y textos para que salgan en este espacio:

DEDICADO A VILLANUEVA DE ALCORON

A ver, de qué fecha son estas fotos ???


jueves, 7 de enero de 2010

A Villanueva le pasa


lo que al culo de una taza,
todo son cuestas arriba
hasta llegar a la plaza.


(N.A. Julio, 1980)

La tarde que llegué a Villanueva no hice mi viaje por el sitio que normalmente se debe hacer, es decir, por la carretera de Budia y La Puerta, hasta alcanzar, allá adelante, la desviación que hay pasado Peralveche. Desde allí, coge Villanueva prácticamente a un paseo. Llegué al pueblo después de haber tocado de cerca las aguas de ambos embal­ses: el de Entrepeñas, en Sacedón, y el de Buendía, en las proximida­des de Alcocer. Media hora más tarde estaba ya a las puertas de Vi­llanueva habiendo visto cambiar, poco a poco, desde que pasé por Sal­merón, el paisaje de matorral bajo en las alturas, por el campo de bos­que que allí mismo comienza a dar un nuevo carácter a toda la zona.

Sin haber entrado en él, aparece el pueblo sobre un montículo que ocupa en su totalidad. Villanueva, que goza de un término rico y repleto de vegetación, queda en medio de un paraje árido y limpio; un paraje que se alegra tan sólo con el ocre medio rojizo de sus tejados, sirviendo de cobertura uniforme a la sólida construcción de tantas viviendas api­ñadas, que marcan la forma exacta del altozano sobre el que se levanta el pueblo.

Cuando uno entra en Villanueva de Alcorón a primeras horas de la tarde se encuentra con calles generosamente pavimentadas de hor­migón y vacías de gente. Calles que se alzan en pendiente a la busca del centro de la villa. Un anciano, a medias de afeitar, da cabezadas sentado a la sombra en la puerta de su casa. El anciano no tiene muchas ganas de conversación y se limita a cumplir, sencillamente.

-Cuántas cuestas hay aquí, ¿verdad, usted?

-Sí, señor; ya sabe lo que dice el dicho.

Mi nuevo amigo, a quien no debe hacer demasiada gracia que le echen a perder su hora de la siesta, me mira con indiferencia y luego termina por no mirar.

-Oiga, ¿qué es lo que dice el dicho?

-¿Cómo?

-No, nada. Es que no me sé ese dicho. Si usted me lo quiere con­tar…

-Hombre; eso no cuesta dinero. Aquí decimos que:

A Villanueva le pasa
lo que al culo de una taza,
todo son cuestas arriba
hasta llegar a la plaza.

El abuelo debió hacer un esfuerzo para sacar la cabeza del pozo del sopor donde se chapuzaba en paz sin meterse con nadie, por lo que hubo de agradecer no poco que me fuese de allí en tan buena hora. Arriba, en la plaza de Villanueva, se ven al lado de la iglesia y del ayuntamiento viejas casonas con entrada en arco de piedras labradas; arcos en medio punto y en ojiva que, como vi más tarde, son una par­ticularidad personal de las casas más antiguas del pueblo.

-Dicen que antes no se fiaban de la madera para sostener todo el peso de la pared y por eso hacían la entrada así, en arco de piedra.

Desde las escalinatas por las que se sube a la iglesia se ven en las afueras montañas de material blanco como la nieve, a manera de ven­tisqueros, que soportan impasibles las horas fuertes del sol de la tarde. Es la fábrica de caolín, que da trabajo a mucha gente del pueblo.

- La vida aquí nos la resuelven la fábrica y el pinar. De Villanueva no se ha marchado casi nadie y es porque nunca falta un jornal. Yo creo que de ahora en adelante llegará a subir la población.

-¿Cuántos habitantes son ahora?

-Somos en total unas 750 personas.

-¿Se produce el caolín también en este término?

-No. Lo traen desde Peñalén en cantidad y luego lo trabajan aquí.
Además de la fábrica y el pinar Villanueva vive del campo. Se da el trigo, la cebada y las patatas de secano. Un campo que lo encontré un poco atrasado, aunque don Feliciano, el alcalde, no parecía estar de acuerdo.

-No; atrasado, no. Tenemos un campo muy bueno este año. Usted no ha pensado que estamos a 1.200 metros de altura y no puede estar en este momento como lo de Sacedón o la Campiña. Este año, el campo está muy bien.

Me lo contaba don Feliciano Vicente, con el que pasé un rato de charla amena sentados los dos en el mirador del Sótano, junto a una casa que se sostiene elegante sobre la roca.

-Mire: a eso de ahí le llamamos el Morro de la Horca, y lo esta­mos preparando para parque infantil. Ya hemos llevado el agua y todo.

-¿Y aquellos bloques de casas sin terminar?

-Esos dos bloques son viviendas para empleados de Obras Públicas.

Don Feliciano me habló de lo que suelen hablar los alcaldes, de pro­yectos municipales, como pueden ser el arreglo del ayuntamiento, al que se le piensa dar la vuelta, conservando su aspecto exterior, o la posible urbanización como zona residencial de la solana de la Veguilla, debajo mismo de la fábrica de caolín. Las obras de remozamiento en la iglesia parroquial no son un proyecto, puesto que la labor de enlo­sado interior se está llevando a término con la colaboración total del vecindario. Después, caminando por las calles de Villanueva, hablamos de muchas cosas.

-Antes de venir la televisión y todo eso, aquí daba gusto. Se organizaban unas buenas rondas de mozos y, con la orquesta que teníamos formada, nos íbamos a tocar por ahí a los pueblos.

-Se habrán perdido aquellas costumbres, ¿verdad?

-Casi todas. Aunque todavía se juega al "calvo" en Semana Santa.

-Y eso, ¿cómo es?

-Al "calvo" se juega en grupos de tres o de seis a cada lado, y se le tira a un cuerno con un guijarro. Si se le da, vuelve a tirar el com­pañero; si no, tiran los contrarios. El que le da al cuerno hace luego lo que promete antes de tirar: revolcarse por el suelo, beberse otra jarra entera de garnacha. . . Claro que eso lo hacen cuando la cosa ya va bien.

Me habló también el alcalde de los grandes genios que salieron del pueblo. Uno fue el Padre Abad; el otro, don Lucio García Llana. Del primero no pude saber nada, si bien de su personalidad como gran hombre me informó Feliciana, la hija del señor Rojas. De don Lucio y su talento, las anécdotas en Villanueva están en la mente de todos.

- Cuentan que ese señor se marchó a Madrid cuando era joven y estudió por su cuenta no sé cuantas carreras. Después se dedicaba a examinarse por otros estudiantes y aprobaba siempre. Muchas veces se tuvo que disfrazar. Cuando lo descubrieron se vino al pueblo y hasta aquí llegó la Guardia Civil a buscarlo, pero se les escapó en sus mismas narices, metido dentro de un carro de basura que sacaban de la casa.
En la parte baja del pueblo, cruzando la carretera, está el secadero de piñas, donde, por medio de una temperatura adecuada, se extrae el piñón que luego se empleará para siembra. Me contó doña Mercedes, la señora del guarda forestal, cómo hace algunos meses se produjo una explosión de gases que voló el tejado y arrancó las puertas de raíz.

-No fue incendio, no. Fue explosión. No pasó nada, pero el susto...

-¿Para qué emplean luego todas estas piñas?

-Esas de los sacos se las llevan a Alemania. Dicen que para adorno. Ya se llevaron un vagón hace poco.

Desde el secadero de piñas, tiene Villanueva todo el aspecto de una pequeña ciudad que durmiese bajo el sol de la tarde. Por la carretera cruza un “Jeep” cargado de obreros y de sierras mecánicas que poco más adelante se desviará camino del trabajo. Es la hora que uno pre­fiere para salir, para cruzar la Alcarria a la hora del ocaso. Otra gozada visual que en esta época acentúa su vistosidad, su encanto se­reno, en esa apoteosis de colores y de formas que al atardecer tienen los campos de Castilla.


(N.A. Julio, 1980)

Publicado por JOSÉ SERRANO BELINCHÓN en 07:35